El impacto de los Chicken Camp

La primera vez que fui a un Chicken Camp me pasó lo mismo que a tanta otra gente, no sabía lo que me iba a encontrar. Me habían hablado de talleres de entrenamiento con clicker con gallinas (una buena muestra de que la gente que decía conocerlos tenía tan poca idea como yo en aquel momento 😉 …).

Los niveles 1 y 5 los cursé en Suecia, Bob Bailey los estaba impartiendo en una escuela canina (House of learning) dedicada al entrenamiento de perros de asistencia, que le servia como basé para la formación del cuerpo de policía al que asesoraba y de tantos entrenadores de Europa. Para llegar había que recorrer una larga carretera que atravesaba un bosque de pinos, abedules, álamos…, que te hacia tener la sensación de ir metiéndote en un túnel a medida que los arboles tapaban la luz del sol.

Al llegar, el taller tenia lugar en antiguo campamento militar. Entre el clima, el entorno, un país desconocido y no saber lo que me iba a encontrar, me crecían los nervios y la impaciencia.

El curso

Dificilmente podría imaginar que lo que seguiría en 40 horas de formación tendría semejante impacto en mi forma de afrontar el entrenamiento de los animales el resto de mi vida.

«Si quieres obtener buenas respuestas, debes hacer buenas preguntas».

Algo que mucha gente no sabe, es que «Chicken Camp» no es el nombre que reciben estos talleres.

El nombre propio es «Cross-Species Operant Conditioning Training Workshop».

A pesar de que la disciplina científica sobre la que trata el taller no es nueva, si lo es la profundidad con la que se tratan los conceptos y el enfoque crítico a la par que centrado en la aplicación directa de los fundamentos. Esto hace que profesionales de todas las tallas recuperen la conciencia de cuanto más es posible en la medida en que estos fundamentos se aplican de una forma más rigurosa.

Durante el taller, entre sesiones teóricas, prácticas, rondas de discusión acerca de los pasos siguientes a dar en cada uno de los ejercicios, etc, Bob Bailey nos mostraba ragmentos de videos recuperados del trabajo que llevaron a cabo desde Animal Behavior Enterprises desde los años 40 hasta los 90. Tiempo durante el cual entrenaron un numero increíble de animales, para las labores mas complejas que se han llevado a cabo hasta la fecha.

Solo en este primer nivel ya encontré un modelo de trabajo basado en procedimientos científicos como nunca antes, una visión crítica que me ha acompañado desde entonces para mantenerme constantemente estudiando, investigando y aprendiendo acerca de mi propio trabajo y una inquietud por descubrir cuanto mas es posible.

Las gallinas

Uno de los factores clave para el rotundo éxito didáctico de estos cursos son las propias gallinas.

Desde ABE uno de los retos a los que se enfrentaban constantemente consistía en formar a las personas que tendrían que trabajar con muchos de los animales que entrenaban, ya fueran militares, policía, parques temáticos o atracciones turísticas.

A lo largo de los años experimentaron con una gran cantidad de especies de animales ( +140 especies y + de 15.000 animales entrenados), pero siempre volvían a la gallina cuando se trataba de buscar un modelo de comportamiento con el que las personas pudieran aprender y desarrollar buenas habilidades a la hora de aplicar los fundamentos del entrenamiento animal.

Dependiendo de la raza de gallina, estos animales pueden moverse muy rápido, pueden ingerir una cantidad considerable de alimento a lo largo de 4 días de manera que puedes llevar a cabo cientos de repeticiones. Estos animales desensibilizados de forma adecuada no parecen tener grandes preocupaciones centrándose en buscar la forma de sacar el máximo partido a las sesiones de entrenamiento. No se ven influídas por la aprobación  por parte del entrenador ni pretenden agradarle de manera que a diferencia de los perros, que ponen mucho de su parte para hacerlo bien, las gallinas devuelven la responsabilidad a donde originalmente debería estar, en manos del entrenador. Si entrenas de forma correcta obtienes los resultados deseados, sin no haces lo correcto no obtienes los resultados.

Si bien las gallinas son animales bastante simples, son capaces de resolver problemas de cierta complejidad y todos los entrenadores quedan sorprendidos de la claridad y rapidez con la que se aprecia el funcionamiento de los principios al ser aplicados con estos animales.

El Nivel 1: Discriminación.

Bob Bailey y Marian Breland Bailey diseñaron diferentes ejercicios que repartieron a los largo de los diferentes niveles que componen los Chicken Camp. Cada uno centrado en un aspecto fundamental del entrenamiento de cualquier animal para llevar a cabo cualquier tarea:

El nivel 1, Discriminación, se compone de un primer ejercicio destinado a desarrollar las habilidades de los entrenadores a la hora de seleccionar criterios con un ejercicio simple, picar una diana. Después de esto cada entrenador destina una de sus gallinas a un ejercicio de discriminación de colores y la otra de sus gallinas a una discriminación de formas. Estos ejercicios disponen de todos los requisitos para poner de manifiesto las infinitas posibilidades a las que cualquier entrenador se enfrenta con sus animales en el proceso de enseñarles a responder de manera apropiada y sin cometer errores, a determinados estímulos y no a otros elementos ambientales.

Al final del taller terminamos con un último ejercicio «Stimulus Reversal» donde el entrenador tiene que de nuevo adaptarse y aplicar todo lo aprendido en una única sesión de tiempo ilimitado.

 

Bob Bailey

En los Chicken Camp encontré, por fin, un profesional, Bob Bailey, con la experiencia en haber desarrollado  sistemas de trabajo basados en entrenar el mayor numero de animales, en el menor tiempo posible. Estos animales (perros, gatos, gaviotas, delfines, etc) llevaban a cabo tareas que requerían varias horas, ejecutando comportamientos de forma fiable a grandes distancias, en los entornos mas complejos. Nada comparable a lo que vemos en la actualidad.

Bob no buscaba crear una metodología comercial. Marian y él habían repartido la empresa entre sus empleados y se encontraba rechazando encargos de asesoramiento a profesionales y entidades. Junto a Marian y después de su muerte, se ha centrado en transmitir el empleo efectivo de los fundamentos del entrenamiento animal que les había llevado a crear la mayor empresa de la historia del entrenamiento con unos resultados que hasta la fecha nadie ha logrado igualar.

Desde entonces, llevar a cabo estos talleres es para mi una forma de transmitir el legado de su trabajo.

Este se ha convertido en un modelo con el que crecer y desarrollar protocolos (que poner a prueba e ir mejorando aplicándolos con el mayor numero posible de animales) para el trabajo con diferentes especies.

Y tú, ¿has descubierto ya donde están los límites de lo que hasta la fecha eres capaz de conseguir?


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